En primer lugar hay que definir lo que es una franquicia: es aquella parte de la indemnización, pactada en la firma de la póliza con la compañía de seguros, que está obligado a pagar siempre el asegurado.
Franquicia fija
Se pacta de antemano con la aseguradora un importe fijo de franquicia.
Si, por ejemplo, se pacta una franquicia fija de 300€, sobreviene un siniestro y hay que pagar a un tercero una indemnización de 5.000€, el asegurado pagará 300€ y los 4.700€ restantes os abonará la aseguradora.
Franquicia variable
Se fija un porcentaje de la indemnización de la cual se hará cargo el asegurado. Se limita el máximo y el mínimo a pagar
Por ejemplo, se fija una franquicia del 10% del importe de la indemnización, con un mínimo de 150€ y un máximo de 900€. Si la indemnización a pagar es de 5.000 €, el asegurado está obligado a pagar el 10%, es decir, 500€. Ojo, pues pagará como mínimo 150€ y como máximo 900€, dependiendo del resultado de hacer el 10%.